Las 4 Lecciones que Aprendí con el Fracaso

el día que mi negocio fracasó

Acabo de leer un Twitt que decía:

“No te desesperes, la gente sólo publica sus éxitos en Internet, no sus fracasos”

Y me puse a pensar que tiene razón, y es algo un poco triste. Por que uno aprende más de sus errores que de sus fracasos, y también creo que como emprendedoras podemos aprender más de los fracasos de otras emprendedoras que de sus éxitos.

Entonces se me ocurrió escribir sobre un fracaso que nunca le he contado a nadie, un gran fracaso que tuve hace unos años al querer lanzar un nuevo curso, que obviamente pensé que me iba a hacer millonaria, como todas las ideas que tengo.

Y una de las lecciones más importantes que aprendí de este fracaso es…

… no desesperes, primero te cuento la historia y después te comparto mis aprendizajes.

Todo Empezó Invirtiendo 2,000 Dólares

En un ataque de euforia y motivación compré un curso por internet que costaba $2,000 dólares (alrededor de $39,000 pesos mexicanos), una barbaridad de dinero por un curso.

Pero estaba motivada, sonaba a una estrategia sólida y yo estaba dispuesta a hacer todo el trabajo para lograrlo, a seguir el curso al pie de la letra.

Entonces pagué el curso y me puse a estudiar como loca.

Con lo aprendido cree un nuevo curso para un blog de medio ambiente que tenía, copié prácticamente al pie de la letra toda la estrategia, todos los mails, los formatos, el precio, los tiempos, las formas de pago, etc.

Y conforme a lo planeado lancé el curso a los seguidores de mi blog con la esperanza de ver llover las ventas.

¿qué crees que pasó?

No solamente no me hice millonaria, sino que fue un completo fracaso.

Tenía la intención de vender al menos 200 cursos de cinco mil pesos cada uno (lo que da un millón de pesos), pero si vendía unos 100 me daba por satisfecha, ya había vendido 100 cursos en otro blog antes, entonces era algo totalmente posible.

¿Cuántos crees que vendí?

Obviamente no vendí 200, no, tampoco vendí 100, es más ni siquiera 50 cursos.

Vendí 1 curso, un sólo cliente después de dos mil dólares de inversión y meses de duro trabajo.

Un total fracaso. Estaba súper triste. Desilusionada. Me sentía derrotada. Tenía mucha ilusión y no logré mi objetivo.

Pero después de unos días de andar por el mundo deprimida, hice lo que siempre hago.

Preguntarme ¿por qué? ¿qué hice mal? ¿por qué no funcionó?

Y después de también preguntar a mis seguidores por qué no habían comprado, de analizar las estadísticas, de pensar y hacer mucha introspección, llegué a varias conclusiones.

4 lecciones que aprendí con el fracaso

4 Lecciones sobre el Fracaso

1. Un Esfuerzo no te Hará Millonaria

Siempre estamos buscando ganar dinero sin mucho esfuerzo, siempre estamos en busca de ese “secreto” que tienen los millonarios.

Pero el 99% de las personas de éxito no son exitosas por un sólo esfuerzo, o por azares del destino.

Trabajan todos los días. Tienen éxitos y fracasos, y poco a poco sus éxitos se van sumando, sus experiencias van creciendo, sus esfuerzos ven resultados, y después de mucho esfuerzo son millonarios y exitosos.

Para los demás puede parecer un éxito de la noche a la mañana, pero es la suma de pequeños logros, de nunca dejar de intentarlo, de seguir de pie cuando el otro 99% de las personas ya se han rendido, lo que hace que estén en donde están.

Entonces, desde ese día me he esforzado en tener pequeños éxitos y logros todos los días. Y afortunadamente se han ido sumando hasta lograr todo lo que he logrado hoy en día. No fue una sola estrategia o idea de negocio lo que me tiene aquí viviendo la vida de mis sueños.

2. No Hagas las Cosas Sólo por Dinero

Debo reconocer que compré el curso de dos mil dólares y creé el curso en cuestión por el simple hecho de ganar dinero. Nunca pensé en el cliente final, o es si era un buen curso, o en otra cosa que no fuera hacer mucho dinero.

Y al final esto siempre se refleja en tu comunicación. La respuesta de mis seguidores fue muy mala cuando promocioné este curso, podría decir que fue inexistente.

De alguna u otra manera tus clientes potenciales siempre se dan cuenta de tus intenciones. Y cuando sospechan que sólo estás haciendo cosas por dinero van a salir corriendo más rápido que el viento.

Si, hacer dinero es parte fundamental de un negocio. Pero el dinero tiene que ser una consecuencia del servicio que le estás dando a tu cliente. Del problema que le estás ayudando a resolver.

Cuando tú le ayudas a una persona a resolver su problema, va a estar encantada de darte su dinero. Al fin y al cabo para eso es el dinero, para hacer nuestra vida más fácil, para no tener problemas, para poder disfrutar sin preocupaciones.

Entonces cuando regresé a mi enfoque de ayudar a las personas, en este caso tener una vida más ecológica, mis ventas regresaron, mis clientes regresaron, y todos fuimos felices de nuevo.

Esta es una de las lecciones más importantes que he aprendido como emprendedora, y es algo en lo que me esfuerzo mucho todos los días.

En entregar el mejor curso y producto posible, en ser de gran ayuda para las personas.

Y con Ninja Mami mi objetivo principal es empoderar a las mamás del mundo a vivir la vida de sus sueños, a enseñarles que se puede ser buena mamá, buena pareja y emprendedora al mismo tiempo, que pueden tomar el control de sus finanzas.

3. Tienes que Ser Quien Eres

Otro gran error en específico que cometí en este fracaso fue copiar al pie de la letra la estrategia que me habían enseñado. Copiar palabra por palabra su manera de vender un curso.

Y esto hizo que mis emails, que mis cartas de ventas, que mis videos no fueran sinceros. Eran las palabras de otra persona, no tenían mi esencia, no tenían mi personalidad. Y se notó en las ventas, sólo una persona resonó con esto.

Esto me hizo entender que una estrategia que le haya servido a otra persona, no te va a servir a ti si no la adaptas a quien tú eres.

Eso no quiere decir que he dejado de aprender, que he dejado de comprar cursos, de leer libros. Lo sigo haciendo tanto como antes. Por que si otra persona pudo hacer millones con una estrategia en específico yo también puedo.

La diferencia es que ahora la ajusto a quien yo soy, a quien es mi cliente, a mi negocio.

Por ejemplo puedo aprender una nueva estrategia para hacer publicidad en Facebook, o para usar Pinterest, pero antes de aplicarla la ajusto a mis objetivos, a mi realidad, a mi forma de comunicarme. Y los resultados han sido extraordinarios, el negocio ha duplicado su tamaño en los últimos años y todo el tiempo estamos intentando cosas nuevas.

4. Tu Mentalidad lo es TODO

Bien lo dice Henry Ford “Tanto si piensas que puedes, o que no puedes, estás en lo cierto”

Y si bien probé esta nueva estrategia (con todos los errores y aprendizajes que ya vimos), la probé pensando en que no iba funcionar.

Se me hacía increíble que una simple secuencia de emails me fueran a generar 1 millón de pesos, estaba derrotada antes de empezar. Hice las cosas con miedo, con reservas.

Y esta lección de que el éxito se crea en tu cabeza antes de volverse realidad es algo que he aplicado a partir de ese día en todos los ámbitos de mi vida.

De hecho unos años más tarde use mi mentalidad para duplicar mi negocio, puedes leer la historia completa aquí

Y es por eso que en Ninja Mami nos enfocamos mucho en enseñar y educar a las emprendedoras para que aprendan a controlar su mentalidad y sus emociones para ser más exitosas.

Palabras Finales

Este único fracaso me ha enseñado más sobre la vida y los negocios que decenas de mis éxitos, y espero que haya hecho lo mismo por ti.

Que mi fracaso, te evite cometer los mismos errores.

Te invito a todo el tiempo estar aprendiendo nuevas estrategias, a leer libros a comprar cursos, pero siempre ten en cuenta las lecciones aprendidas el día de hoy.

Te deseo mucho éxito

-Val Escobedo [Ninja Mami]

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